Revisión científica del Fusarium Raza Tropical 4
La presencia de este patógeno en cuatro países de América Latina confirma la necesidad de fortalecer la prevención, la vigilancia y la cooperación regional para proteger la producción de banano y plátano.
Presentamos una revisión técnica elaborada por los doctores Jorge Sandoval, Presidente y Director Ejecutivo ACORBAT y Alejandro Hernández-Soto, Director de Ciencia y Biotecnología de CropLife Latin America. El documento disponible para la descarga reúne la evidencia científica sobre la biología del patógeno, su expansión regional, los métodos de diagnóstico y las estrategias de manejo. Consolida la situación fitosanitaria reportada hasta diciembre de 2025 y la literatura revisada hasta junio de 2026. Su principal conclusión es clara: ninguna medida aislada basta para enfrentar Foc R4T. La respuesta requiere integrar bioseguridad, vigilancia, diagnóstico oportuno, material de siembra certificado, investigación y cooperación entre países.
El Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical, conocido como Foc R4T o TR4, ya forma parte del mapa fitosanitario de América Latina y el Caribe. Desde su primera detección regional en Colombia en 2019, su presencia fue confirmada en Perú, Venezuela y Ecuador. La expansión preocupa por la importancia económica y alimentaria del banano y el plátano, y por las características de un patógeno capaz de permanecer durante décadas en el suelo.
La amenaza no está relacionada con la inocuidad de la fruta ni con la salud humana. El problema se concentra en la producción: el hongo infecta las raíces, coloniza el sistema vascular de la planta e impide el transporte normal de agua y minerales. Como consecuencia, las hojas amarillean, la planta se marchita y puede morir.
Una revisión técnica elaborada por los doctores Jorge Sandoval y Alejandro Hernández-Soto reúne la evidencia científica sobre la biología del patógeno, su expansión regional, los métodos de diagnóstico y las estrategias de manejo. El documento consolida la situación fitosanitaria reportada hasta diciembre de 2025 y la literatura revisada hasta junio de 2026. Su principal conclusión es clara: ninguna medida aislada basta para enfrentar Foc R4T. La respuesta requiere integrar bioseguridad, vigilancia, diagnóstico oportuno, material de siembra certificado, investigación y cooperación entre países.
Foc R4T en cifras
- Cuatro países de América Latina registraban detecciones confirmadas en la información consolidada hasta diciembre de 2025: Colombia, Perú, Venezuela y Ecuador.
- Más de 30 años puede permanecer viable el patógeno en el suelo mediante estructuras de resistencia llamadas clamidosporas.
- Cavendish representa cerca de la mitad de la producción mundial de banano y prácticamente la totalidad del banano comercializado internacionalmente.
- El hongo puede provocar la pérdida total de la producción en fincas afectadas.
- La fruta fresca no es una vía de dispersión y el patógeno no afecta la salud humana.
Qué es la Raza 4 Tropical y por qué es difícil de manejar
Foc R4T es una variante del complejo de hongos Fusarium oxysporum que causa la marchitez por Fusarium del banano, enfermedad conocida históricamente como Mal de Panamá. Vive en el suelo e ingresa a la planta por las raíces. Desde allí avanza por los vasos que transportan agua y minerales, provoca una decoloración interna rojiza o marrón y causa el marchitamiento progresivo.
Su principal estructura de supervivencia es la clamidospora, una espora de pared gruesa que puede conservarse en el suelo durante más de 30 años. Esta persistencia limita el cultivo posterior de variedades susceptibles en un terreno afectado y explica por qué la prevención resulta más eficaz que cualquier intento de erradicación una vez que el patógeno se establece.
El cultivar Cavendish sustituyó al Gros Michel después de la epidemia causada por la Raza 1 durante el siglo XX. Esa transición permitió recuperar la producción comercial, pero también concentró gran parte del mercado internacional en materiales genéticamente similares. Cavendish representa cerca de la mitad de la producción mundial y prácticamente la totalidad del banano de exportación. Foc R4T puede infectarlo sin que la planta haya sufrido previamente condiciones de estrés, además de afectar otros bananos y plátanos susceptibles.
Cómo se dispersa entre fincas y países
Las principales rutas de dispersión combinan actividades humanas y movimiento del agua. Las partículas de suelo contaminado pueden viajar adheridas al calzado, las herramientas, la ropa, los vehículos, la maquinaria o los contenedores. El patógeno también puede movilizarse mediante hijuelos, cormos y otros materiales de propagación infectados que todavía no presentan síntomas.
El agua de riego, el drenaje, la escorrentía y las inundaciones pueden llevar el inóculo hacia nuevas áreas. Este riesgo aumenta en regiones con productores interconectados, sistemas de riego compartidos o eventos climáticos extremos. Por eso, la entrada de personas, equipos y material vegetal a las fincas debe manejarse mediante protocolos de bioseguridad proporcionales al nivel de riesgo.
La fruta fresca no se considera una vía de dispersión del hongo y Foc R4T no representa un riesgo para quien consume banano o plátano. Comunicar esta diferencia es indispensable para alertar sobre la emergencia fitosanitaria sin generar alarma innecesaria entre consumidores ni afectar la confianza en el producto.
La situación en América Latina y el Caribe
Colombia co
nfirmó en agosto de 2019 la primera detección de Foc R4T en América Latina. Perú notificó su presencia en abril de 2021, principalmente en el Valle del Chira, una zona con alta participación de pequeños productores de banano orgánico. Venezuela reportó la enfermedad en 2022.
En diciembre de 2025, Ecuador confirmó un foco en el cantón Santa Rosa, provincia de El Oro. La notificación oficial indicó que la plaga no estaba ampliamente distribuida y permanecía bajo control oficial. La detección adquirió especial relevancia porque Ecuador ocupa un lugar central en el comercio internacional de banano.
Otros países de la región se mantienen libres de Foc R4T, pero enfrentan condiciones de vulnerabilidad que exigen vigilancia. La proximidad geográfica, el comercio y el movimiento de personas y equipos hacen que la preparación previa sea tan importante como la respuesta ante una detección. Los planes de contingencia, la capacidad diagnóstica y la coordinación entre autoridades deben estar disponibles antes de que aparezca el primer foco.
La bioseguridad como primera línea de defensa
No existe un fungicida capaz de curar una planta infectada ni un tratamiento convencional que elimine por completo el patógeno de un suelo contaminado. La estrategia más efectiva consiste en evitar su ingreso a las fincas, detectar tempranamente cualquier sospecha y contener los focos confirmados bajo la dirección de la autoridad fitosanitaria.
Entre las prácticas prioritarias se encuentran controlar los accesos, separar las zonas limpias de las zonas de trabajo, limpiar y desinfectar herramientas y vehículos, utilizar material de siembra certificado y reducir el movimiento innecesario de suelo. Las medidas deben adaptarse al tamaño y las condiciones de cada unidad productiva, con apoyo especial para los pequeños productores, que suelen disponer de menos recursos para infraestructura, diagnóstico y reposición de cultivos.
Ante una planta sospechosa, el productor no debe cortarla, destruirla ni movilizar materiales desde el lote. Debe aislar el área y notificar de inmediato a la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria o a la autoridad agrícola correspondiente. La confirmación requiere análisis de laboratorio y cualquier procedimiento de erradicación debe ser dirigido por personal autorizado.
Manejo integrado e innovación
Cuando Foc R4T ya está presente, la bioseguridad sigue siendo indispensable, pero debe integrarse con otras herramientas. El manejo incluye vigilancia continua, material de propagación sano, manejo del suelo, variedades con distintos niveles de tolerancia y alternativas de control biológico adaptadas a las condiciones locales.
Variantes somaclonales como GCTCV-218 y GCTCV-219 han mostrado distintos niveles de resistencia o tolerancia en países de Asia y África, aunque todavía existen preguntas sobre su desempeño a largo plazo y su adaptación a diferentes sistemas productivos. El control biológico con microorganismos como Trichoderma, Pseudomonas y Bacillus también presenta resultados promisorios, pero su eficacia puede variar entre laboratorio, invernadero y campo.
La biotecnología abre otra línea de investigación. Las líneas transgénicas que incorporan genes de resistencia y los avances en edición génica mediante CRISPR/Cas9 buscan desarrollar materiales capaces de enfrentar Foc R4T sin perder las características comerciales que demanda el mercado. A junio de 2026 no existía en América Latina una variedad editada, comercialmente disponible y validada en campo contra la enfermedad. Por eso, estas soluciones deben entenderse como parte de una agenda de investigación de mediano y largo plazo, no como un reemplazo inmediato de la bioseguridad.

Una agenda regional basada en ciencia
La experiencia regional muestra que la cuarentena y la contención son necesarias, pero no suficientes por sí solas. Requieren el respaldo de sistemas de vigilancia, laboratorios con capacidad diagnóstica, intercambio de información y apoyo técnico a los productores.
América Latina y el Caribe necesita fortalecer la caracterización de los aislados presentes en la región, validar métodos de diagnóstico con materiales locales y ampliar el acceso a material de propagación certificado. También debe promover investigación en variedades tolerantes, mejoramiento convencional, control biológico y edición génica dentro de marcos regulatorios basados en ciencia.
La cooperación regional es decisiva porque el hongo no reconoce fronteras. Compartir protocolos, datos y capacidades puede acelerar la detección y reducir el riesgo de dispersión. Proteger la producción de banano y plátano exige una acción sostenida que combine prevención, conocimiento científico y decisiones oportunas en el campo.

Preguntas frecuentes sobre Foc R4T
¿Foc R4T afecta la salud humana?
No. El hongo afecta las plantas de banano y plátano, pero no representa un riesgo para las personas ni para el consumo de la fruta.
¿La fruta fresca transmite la enfermedad?
No se considera una vía de dispersión. El mayor riesgo está en el movimiento de suelo, material de propagación, agua, herramientas, calzado, maquinaria y vehículos contaminados.
¿Cuánto tiempo puede sobrevivir en el suelo?
Las clamidosporas pueden permanecer viables durante más de 30 años. Por esta razón, impedir la entrada del patógeno sigue siendo la medida más efectiva.
¿Una finca afectada puede curarse con fungicidas?
No existe un tratamiento químico curativo para una planta infectada ni una solución convencional que elimine por completo el patógeno del suelo. La prevención, la detección temprana y la contención son fundamentales.
¿Qué debe hacer un productor ante una sospecha?
Debe evitar mover suelo, herramientas o material vegetal, aislar el área y notificar a la autoridad fitosanitaria. No debe destruir la planta ni aplicar medidas de erradicación sin orientación oficial.
Consulte el documento técnico completo
El informe Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza Tropical 4 en América Latina y el Caribe presenta el análisis científico, los datos regionales, los métodos de diagnóstico y las estrategias de manejo con sus respectivas referencias bibliográficas.
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